El más reciente comunicado de la comisión médica de la Federación Colombiana de Disco Volador (FECODV) encabezada por el Dr. Rodrigo Laverde, evidencia que para nuestra comunidad el COVID no es una amenaza real.

El proceso de reactivación económica y deportiva llevada a nivel nacional en cada disciplina, muestra que será una apuesta construida sobre la voluntad de las personas para salir, exponerse al contagio y estar en paz con las consecuencias. Lo más díficil. Como atletlas nos sentimos fuertes. Seguramente muchas personas tuvieron o tuvimos Covid de forma asintómatica, lo cual genera un falso sentido de seguridad: que yo sea fuerte no quiere decir que las personas a mi alrededor lo sean.

El encierro y la incertidumbre no son fáciles de aceptar. Somos jóvenes y en general, rebeldes. Un repaso por las redes sociales de los jugadores, clubes y las ligas departamentales muestra lo flexibles que somos para no seguir reglas en tanto podamos conseguir nuestro mayor placer, jugar. Tal flexiblidad representa un riesgo aún mayor si para jugar las personas están falsificando los resultados de sus pruebas.

Este es el año más importante de todos, como cada 4 años lo es. Nadie quiere quedarse por fuera. Los nacionales que dan cupos en las tres categorías al Mundial de Clubes a llevarse a cabo de nuevo en Cincinnati en 2022 debería empujar a los clubes a ser más conservadores con sus acciones para proteger a sus mejores atletlas.

Con gran sorpresa sucede lo contrario. Hay una exagerada voluntad por jugar cuanto torneo se atreviese, con el nombre oficial del club o con otro; al final, los mismos jugadores. Más de 20 deportistas regresaron de Yopal a la ciudad de Bogotá contagiados. Esto se sabe de Bogotá, el comunicado no expone datos sobre los implicaciones para las otras ciudades. El torneo les está haciedo seguimiento ¿y?

Con nuestro comportamiento ponemos en riesgo el nivel competitivo de Nacionales. Sería realmente una lástima que por participación propia o de compañeros de equipo en otros torneos, Uro perdiera a Jose y a Checho; el Oso a Herrera y a Izquierdo, Euforia a Duque y a Martinez; Revo a Cartagena y a Mosquera; Bamboo a Vasquez y a Monroy; D Crash a…;Voltaje a ….; y así.

La FECODV no puede ofrecer garantías. Es una institución reciente con manos límitadas y con una cantidad de trabajo abrumadora de trabajo que se realiza, como siempre lo ha sido, desde el amor de sus miembros por la comunidad y el progeso de la misma.

A pesar de la evidencia, tampoco ha mostrado dudas en ejecutar su calendario. Ni bueno ni malo. La vida y el deporte deben continuar. Sin embargo, la FECODV debería mostrar una preocupación real por la veracidad de las pruebas con consecuencias claras para los atletlas y los clubes. Lejos estamos de hacernos pruebas cada 4 días como otros deportes, pero ¿cuál debería ser la fecha de la última prueba PCR para participar en  nacionales? y ¿cómo hará la FECODV para garantizar su legitimidad? o ¿asumimos de una vez que así será este año y vivimos con cualquiera sea la consecuencia sin queja alguna?

Fotografía: Las Vegas Review Journal

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